lunes, 5 de abril de 2010

A veces pienso.
Siento. Creo. Y en realidad algunas otras imagino.
¿tiene que haber límites? siempre, en todo. Hasta en lo bueno, lo estuve conversando con mi mente, ¿es bueno entonces soñar? claro que sí, pero no vivir ahí, no quedarse en eso, entonces ¿hay que poner un límite cuando uno se echa a volar con la imaginación? tal vez, pero ¿para qué? ¿para no golpearse tan fuerte cuando uno cae en la "realidad"? muy pocas cosas son como en nuestro mundo, ese, el que armamos en la cabeza, y, no sólo eso, sino que cuesta una vida encontrarlas. Y cuando lo hacemos, cuando encontramos ese millón, ese tesoro, ¿qué se hace? disfrutarlo, quererlo, más que a uno mismo, y no sólo eso, sino cuidarlo, porque acá, acá sí que todo puede pasar, no hay que olvidar... que el mundo sigue girando.
Pero ¿qué podemos hacer? ¿por qué? ¿qué pasa? si cuando uno pregunta a cualquiera, este responde, "porque sí" y sí, es así. Pero ya no creo en la suerte, sino en el destino, todo lo que tenemos, lo merecemos; por ahí uno llora y pregunta con la cabeza vacía, mirando las lágrimas ¿por qué a mi? pero no piensa, no piensa en si alguna vez hizo lo mismo... con alguien más. Entonces...
No es lo mismo por, que para. Entonces...
Muchísimas cosas no entiendo. Muchas otras sí. Pero sólo es cuestión de sentirlas, de vivirlas. Nada es gratis. Nada es fácil. Nada cae del cielo, y todo cuesta. Nos atamos a lo bueno... o nos dejamos morir como flores.

1 comentario:

Amélie. dijo...

NAA, sos diosa. O sea, a demas de que el texto es excelente, el final es increible.
Lo que a mi me encanta, mas alla de escribir un texto bien redactado, tal vez no bien explicado, me gusta el misterio. Pero a lo que voy, no hay mejor cosa en el texto que "el final", ese remate que decis UAU.
Sii. este lo tiene. Un besoo, :) aa, soy "Crraazy", Micaela, por las dudas jaaj.
Un beso queridaa.